"El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares."
Tennessee Williams
A veces la unidad de medida no se corresponde con aquello que mide en lo más mínimo, no al menos en nuestra cabeza.
Yo hoy tengo la sensación de que la distancia se mide en tiempo.
Es el tiempo lo que nos hace separarnos. Es el tiempo lo que marca la distancia entre dos personas.
Llevo toda la vida dándome cuenta.
Hay veces en que reencuentras a un familiar, o a un amigo después de muchos años... Y parece que no hubiera pasado el tiempo.
En ese momento, la distancia no tiene el mismo valor. Es algo relativo
Otras veces uno no reconoce al otro. Como si se hubiera vivido en dimensiones diferentes.
Y el tiempo se hace evidente, y pesa.
Y si habláramos de distancia, a pesar de estar uno frente al otro, hay kilómetros entre los dos.
Te das cuenta de que lo llevas a la espalda y de que lo cargas sin darte cuenta, pero te hace más mella de lo que pensabas.
Además, ¿qué importaría la distancia si llegásemos a cualquier lado en cuestión de segundos?
¿Importaría en sí?
Yo creo que desaparecería. La distancia física sería algo difuminado, algo perdido.
En parte ese es su encanto. Aunque a veces sea frustrante, la distancia. Aunque a veces den ganas de agarrar al mundo por la maldita teoría de la relatividad y estrujar el espacio-tiempo hasta que tenga la forma que te dé la gana.
Pero también enseña mucho la lejanía. Te hace entender un poco más valores como la amistad o la familia -o al menos eso creo.
Es como que al no tener la fuerza de lo que une la cercanía, descubres lazos más potentes que la vida diaria.
Hoy, pensando en todo esto, me doy cuenta de que valoro al espacio en sí más de lo que debería.