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Hola, gracias.

He vuelto de otro "descanso" del blog. Lo pongo entre comillas porque admito que lo extraño muchísimo, pero no encuentro últimamente tiempo para escribir más que en la pequeña moleskine que llevo siempre conmigo y que estoy a punto de terminar.

Tiene sus ventajas eso de escribir a mano. A veces me dejo llevar por el momento y las palabras se transforman en dibujos imposibles que jamás verá el mundo.

Aún así, hay tantas cosas que no soy capaz de sacar abiertamente casi que ni desde mi mente, que escribir aquí me sirve de terapia. Es mi grito mudo al mundo que me rodea.

Sé que tampoco sois muchos los que me leéis -si es que alguien me sigue leyendo-, pero me reconforta saber que algunos estáis ahí, y que mis pensamientos traducidos en metáforas o historias inconexas no se quedan ocultos para siempre en los rincones de mi cabeza.

Sé que este tipo de entradas carecen de interés, probablemente muy pocos la lean... Pero aún así, necesitaba recordar aquél que haya llegado hasta aquí lo agradecida que estoy, y lo importante que puede ser aunque nos separen miles de kilómetros... porque al fin y al cabo, mientras yo escribo y tú me lees, ambos no estamos solos.

Una pausa.

Hace tantísimo que no escribo que casi debería de poner un cartel de "abandonado" al blog...
Pero soy tan cabezota que no quiero dejarlo, ¡qué le vamos a hacer!


Mañana vuelvo a casa. Y he dicho casa, no este pseudo-hogar temporal que es mi piso.
Hoy pasaré mi última noche en Madrid -por ahora.
Es increíble. Ya he terminado mi primer curso estudiando teatro, viviendo fuera de mi isla, de mi casa.
No sé muy bien cómo enfrentarme a la situación.
Por momentos me siento en paz con todo. He acabado el curso y sólo tengo por delante el verano, al menos de momento. Ya casi empieza.
Otros momentos tengo miedo. Un miedo enorme que no sé muy bien de dónde sale.
Miedo a irme y a quedarme, miedo a irme y a tener que volver. Miedo al simple pensamiento de no volver tampoco.
Tengo tantas cosas acerca de las que reflexionar...
Necesito recordar qué me trajo aquí, aunque supongo que seré yo misma en verano quien se responda.
Quiero dejar reposar mis pensamientos en el fondo de mi cabeza, en un baúl de recuerdos.
Simplemente dejar que se asientan para que cuando lo abra, sepa qué hacer con ellos.
Cómo distribuirlos. Dejarme de boberías.
Estoy tan cansada que no vale la pena desanimarme.
No quiero simplemente tener que auto-castigarme por no sentirme válida. No quiero no disfrutar con algo que me da vida.
Quiero mandar todas esas gilipolleces muy lejos. Borrarlas de una patada y hacer polvo de los baches.
Y pensar de una vez que aunque no esté "bien", habrá servido de algo. Aunque sea mínimo.
Estoy harta de que me hablen de mi supuesto potencial y darme cuenta de que para mí no es suficiente lo que hago por sacarlo.
Me he dado mucha prisa. Tengo que entender que estoy en camino, paso a paso.
Y lo único que hago con estos pensamientos es ponerme trampas en el camino, ralentizar el paso.
Por eso necesito un descanso. Un descanso mental, cerebral, neuronal. Olvidar. Dejar estos pensamientos en reposo y bien guardados. Y que mi subconsciente se encargue del resto, como tantas veces me pasa.
Para poder confiar de una maldita vez en lo que hago, en vez de tener que creer que todo está mal o no es suficiente.
Así que me tomaré un descansito, un ratito sin pensar, sin preocuparme del mañana.
Una pausa de estas necesarias. De las que parece que estás perdiendo el tiempo en que deberías de estar pensando en los asuntos que sean, pero que luego te ayudan a mirar con perspectiva y con la mente clara y fresca como agua, que fluye y no se detiene.
A todos nos hace falta esto de vez en cuando....

Caos

He vuelto. Creo que me ha sentado bien esta pequeña desconexión de mi vida diaria durante el fin de semana.
Aunque respecto al blog, se me ha alargado más de lo que querría.
Por otra parte, hoy escribo simplemente por ganas y por no dejar el blog de lado.
Admito que peco de no cumplir mi propósito de publicar sólo cuando tenga algo decente. Pero me doy cuenta de que si espero a tener algo bueno, ni escribo ni publico porque todo me parece estúpido y bastante malo.
Y creé este blog para escribir sin miedo. Sin tener que pensar en la mierda que ha salido y frustrarme.
Así que aquí estoy de vuelta, simplemente por sacar por alguna parte estos pensamientos atravesados con los que no sé qué hacer.
Tengo mucho de que hablar, pero no sé por dónde comenzar.
Tengo sueño, estoy agotada. Llevo un rato escribiendo sin sentido, con Billie Holiday haciendo de banda sonora.
No tiene mucho sentido todo lo que tengo ahora en la cabeza, pero extrañaba volver a este rinconcito que me he creado. Como si fuera un refugio, como un hogar ahora que no tengo muy claro dónde está el mío. 
Estos días han sido de reflexión. He pasado por extremos. He cumplido mis planes y eso ha estado bien, pero todo lo que he visto y lo que ha sucedido me ha dejado inquieta, y aún no he sido capaz de poner todo en orden.
Es por eso por lo que hoy no escribo acerca de Veraneantes, ni de Midnight in Paris, ni de Toledo, ni de mi nuevo libro de Galeano, ni de revolución, ni de la indignación por lo de Barcelona, ni de teatro, ni de nada.
Escribo lo que me pide ahora mismo mi mente, que es un caos de acumulación de sensaciones - muchas de las cuales no me terminan de gustar.
Y lo escribo porque hay que seguir hacia adelante, y estar así no ayuda.
A veces, simplemente necesito vaciar mi cabeza por las manos, escribiendo, dejando que las confusiones se pierdan en el papel o el teclado, antes de poder avanzar, y centrarme en algo más concreto.
Aquí lo dejo. Perdón por el tostón y gracias a quien fuera capaz de leerlo.

Sobre la actualización del blog y alguna cosilla más

Me doy cuenta de que escribir cada día es quizás demasiado.
Seguiré intentándolo, pero quizás empiece a escribir cada dos días.
Tampoco es que importe demasiado, pero por algún motivo me veo con la obligación de hacerlo saber ya que parece que alguna persona que otra lee lo que escribo.
Además de que por algún motivo siento un compromiso fuerte con este blog, no quiero dejarlo a medias, olvidarlo...
También aprovecho para comentar que no sé con qué frecuencia podré escribir este fin de semana, porque recibo una esperada visita -y necesaria- y probablemente esté viernes, sábado y domingo recorriendo Madrid.
Es curioso, pero al vivir aquí no lo termino de aprovechar hasta que me visita alguien. Es una pena.
Pero supongo que ya hablaré de lo que haga. Los planes tienen una pinta buenísima: teatro (veré Veraneantes, de la cual me han comentado que es un trabajo maravilloso, por lo que supongo que algo escribiré), cine (Midnight in Paris, con un ejército de gente recomendándomela), una visita a Toledo (¡qué ganas! me voy a hinchar a sacar fotos), feria del libro en el Retiro, manifestación en Sol, museos...
Vamos, ¡que promete!

Blogger FAIL!,

Bueno, al parecer la pobre gente de Blogger ha tenido unas 20h y pico bastante duras intentando restaurar el sistema, que tuvo un fallo después del mantenimiento técnico rutinario y blablabla...
Así que yo, que por una vez había escrito mi entrada NO en el límite de tiempo -cosa que pasa una vez cada 70 y pico años, en plan Cometa Halley- ¡no la había podido subir hasta ahora!
Aclarado esto, me dispongo a subirla y a desear con todas mis fuerzas que se restaure correctamente el sistema, deje de hacer líos con las etiquetas de mis posts, y me devuelva los comentarios -las entradas parecen estar ya a salvo.
¡Gracias por leer!

¡De vuelta al mundo real!


Bueno, aquí estoy, ¡de vuelta al mundo real!
Si a alguien le importa, ¡perdón por la falta de actualización estos días!
Este fin de semana no he escrito porque he tenido la suerte de hacerme un cortísimo (en serio, para mí ha sido extremadamente corto) viaje a Bilbao. Y he tenido la suerte también de contar con un pobre desdichado que me ha alojado, me ha llevado de "turismo" y me ha aguantado tooooooodo el tiempo ¡pobrecito!
Además he asistido al Fant, una sesión de cortos en la Alhóndiga, de fantasía/terror que me ha gustado bastante, he conocido un poco la gente, el ambiente de allí, y tengo que decir que me ha gustado muchísimo todo. Vamos, me ha dado muchísima pena tener que volverme tan pronto.
Así que ya estoy en Madrid, después de cinco horas de viaje, aproximadamente, alucinando por la ventana de ver estos paisajes, ya que no suelo hacer viajes largos por tierra, y menos por la península... Escribiendo en el bus, y haciendo mis deberes de inglés, e intentando recordar todos los momentitos que me han encantado del viaje.
Sinceramente, me he quedado con ganas de más y espero volver. Y por supuesto, recomiendo ir. Además, es genial salirse durante un fin de semana de la rutina y conocer algo nuevo. ¡Pena que dependa tantísimo del dinero!
Pero a veces hace falta despejarse un poco, y esto ha ayudado a disfrutar al fin de un fin de semana sin estar rallada, preocupada, blablablabla....
Así que, nada, me dispongo a actualizar el blog para quedarme tranquila y poder ponerme a ensayar un poco.
¡Gracias por leer!

¡Gracias por leer mis estupideces!