La luz del atardecer es naranja, y se ve la silueta de una niña con vestido avanzando por la cuerda floja. Pone un pie delante del otro una y otra vez; a veces su mirada es como la de una autómata.
Da un paso en falso y sus ojos despiertan. No se cae. Se mantiene a salvo y continúa caminando. Caminando, caminando, caminando.
La cuerda se alarga a cada paso que da, y se afloja cada vez que duda.
Ella no quiere estar ahí, pero traga saliva y mira poco hacia abajo, donde la tierra se ha abierto para dejar una herida abierta de color verde que sangra agua cristalina.
El paisaje es hermoso, todo verde bañado en luz de sol.
Nadie sabe quién es o por qué está ahí. Se la ve cerrar los ojos con fuerza un segundo, queriendo retener emociones que le impiden ver su camino y avanzar.
Es como un personaje de Chéjov, pero sin encanto. Es insignificante. Es polvo.
La cuerda cada vez se afloja más. El peso de la responsabilidad la obliga a continuar, ya que si no avanza, cae con todo.
A veces sus labios se mueven, cuando susurra que quisiera dejar de ser polvo y ser una pluma, y caer sóla y aún más insignificantemente. Caer lentamente, inadvertidamente, suavemente. Arrastrada por la corriente de aire fresco que le revuelve el pelo suelto que se enreda en sus pestañas, como queriendo acariciar sus ojos y decirle: "basta, basta".
Susurra, pero el viento traga sus palabras que nunca serán oídas.
Basta, basta.
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Monólogo de la pianista
"Toco desde que tengo memoria. Al parecer, siendo muy pequeñita, en una de las fiestas de mi madre, la oí tocar. Dice que me acerqué tanto al piano que tuvo que pedirme que me apartara un poco porque no la dejaba seguir. Yo miraba embobada cómo sus dedos largos pulsaban las teclas y cómo subían solas… Supongo que fue lo que llaman “amor a primera vista”. Mamá me subió a su falda y me puso las manitas encima del piano, y jugando con ellas como con las de una marioneta me hizo tocar una melodía. Me sentí casi como una diosa, creando música con unas manos tan chiquititas como eran, que cabían las dos enteras en una mano de mi madre.
Ese año, por mi cumpleaños, tío Johann me regaló un piano chiquitito. Ahí aprendí todo lo básico; mamá me enseñó las notas y algunas canciones que tocaba ella de muy pequeña. Aún lo guardo, y cada vez que lo saco lo encuentro más minúsculo.
Hacía años que no tocaba el piano. Pero cuando he visto este… ¿Sabes? Es igual al que tocaba mi madre. Igual. Es precioso… Pensé que no volvería a ver un piano así, con los tiempos que corren. Debe de ser muy antiguo. El nuestro quedó destrozado cuando… Bueno, ya sabes. Y yo no pude tocar desde entonces. Qué tontería ¿no? Quiero decir, que hasta entonces el piano había sido algo así como mi escape…
Pero mejor no hablar más de estas cosas. Si vine a tu casa fue para poder dejarlas atrás… Disculpa que te contara todo esto. Verás, para serte sincera, me da la sensación de que eres la única persona cuerda que hay aquí y supongo que llevaba demasiados días en silencio. Y te agradezco tanto que me dejes estar aquí… Quisiera ayudarte, porque no hace mucho que yo estuve en tu situación o algo parecido. Y tu padre fue siempre muy bueno con mi familia; siento que te debo algo.
Sigo sin creer que ya no estén, ni tu padre ni mi madre. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo dejamos que pasara?"
Ese año, por mi cumpleaños, tío Johann me regaló un piano chiquitito. Ahí aprendí todo lo básico; mamá me enseñó las notas y algunas canciones que tocaba ella de muy pequeña. Aún lo guardo, y cada vez que lo saco lo encuentro más minúsculo.
Hacía años que no tocaba el piano. Pero cuando he visto este… ¿Sabes? Es igual al que tocaba mi madre. Igual. Es precioso… Pensé que no volvería a ver un piano así, con los tiempos que corren. Debe de ser muy antiguo. El nuestro quedó destrozado cuando… Bueno, ya sabes. Y yo no pude tocar desde entonces. Qué tontería ¿no? Quiero decir, que hasta entonces el piano había sido algo así como mi escape…
Pero mejor no hablar más de estas cosas. Si vine a tu casa fue para poder dejarlas atrás… Disculpa que te contara todo esto. Verás, para serte sincera, me da la sensación de que eres la única persona cuerda que hay aquí y supongo que llevaba demasiados días en silencio. Y te agradezco tanto que me dejes estar aquí… Quisiera ayudarte, porque no hace mucho que yo estuve en tu situación o algo parecido. Y tu padre fue siempre muy bueno con mi familia; siento que te debo algo.
Sigo sin creer que ya no estén, ni tu padre ni mi madre. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo dejamos que pasara?"
Campos de fresas
Voy en un globo de aire caliente, surco el cielo.
Atravieso sueños, arcoíris, tormentas.
A veces el peso de mis decisiones me hace perder altura, y, preocupada, busco la manera de desprenderlo, pensando en que pronto se hará de noche. Olvidando mirar hacia adelante para descubrir los rayos de luz que se atreven aún a asomar tras un horizonte lejano cruzando el cielo naranja, despidiéndose del día.
Mi globo flota suavemente recortando su perfil en el cielo. Por debajo, grandes campos de fresas se extienden hasta donde alcanza la vista, bañando colinas y laderas de un verde tan cálido que se acentúa con la luz del atardecer, y me hacen sentir segura a pesar de la altura.
Sueño con bajar; parar en mi viaje y ser una niña, y tirarme rodando por las verdes faldas de las montañas riendo a carcajadas con una amiga. Correr y esconderme, apretarme mucho al piso para que nadie me vea y sentir el olor de la tierra y las fresas. Acabar acostada, boca arriba, mirando el lento desfile de las nubes de algodón rosado y encontrar que tienen forma de estrella, o de pato enorme. Y soñar. Sueño con soñar.
Mi globo flota suavemente en el cielo, y tengo todo un mundo por delante.
Espera... ¡¡¿Cuánto tiempo has dicho?!!
¡No me puedo creer el tiempo que hace que no escribo aquí!
Dos meses. ¿Es posible que de verdad haya pasado tanto?
El tiempo pasa volando y a mí me ha ido quedando como un huequito vacío de no escribir en este sitio... Aunque tampoco es que haya estado de brazos cruzados.
Hace dos meses acababa de empezar el verano, y parece que fue hace una semana. No me esperaba que "ya" fuera "ya", no sé si me explico. Y ya queda menos para empezar el segundo curso de teatro y el primero de universidad...
Sin embargo, por ahora no estoy nerviosa. Me da la sensación que aún queda mucho para eso, aunque soy consciente de que entonces pensaré mi típico "¡¿YA ES HOY?!", y pensaré que el tiempo se me viene encima y que parece que me quiere atropellar.
Cambiando de tema, hoy quizás debería de hablar de las vacaciones, de lo que he aprendido y pensado... Pero no me siento lo que se dice inspirada.
Acabo de llegar de unas vacaciones en familia en Fuerteventura, y lo único que oigo es el partido Barça-Madrid por la tele, cosa que no ayuda mucho a la reflexión, y en realidad estoy cansada.
Ahora toca "re-conexión" con el mundo, ya que estar en una isla como esa, sin comunicarme con nadie y sin obligaciones hace que uno se olvide de todo.
Sin embargo, este relax me ha dado unas ganas enormes de escribir otro tipo de cosas, y creo que me pondré a ello. No creo que esos textos vean nunca la luz, pero algo he empezado y creo que he encontrado otra manera de expresar otro tipo de cosas.
Sin embargo toca decir, repetir y reafirmar que extrañaba este sitio. Quizás no tenga mucho sentido tener apego a un simple archivo online de mis desvaríos varios, pero no puedo evitar pensar que he encontrado una casa para mis ideas, como ya dije. Y aquí me siento segura y acogida.
También he estado pensando en postear aquí algunas fotos de mis vacaciones. Admito que la idea viene de Silvia, que comentó la idea de un blog de fotografía.
En mi caso no sería tanto como eso, pero creo que quiero compartir también ese trozo de mí que se esconde tras la cámara. Es otra manera de mostrar cómo veo el mundo.
Esta entrada es más de reencuentro que de otra cosa, de reencuentro con el blog y con la idea de poder poner en palabras mis pensamientos. De reencuentro con algún lector si queda, y de reencuentro con estar en casa.
Mañana, con la mente más clara, ya me pondré manos a la obra, ya que tanto tiempo sin escribir hace que tenga la cabeza llena de ideas que necesito sacar.
Me despido ya, con una sonrisa en la boca y la tranquilidad de estar de nuevo aquí.
Dos meses. ¿Es posible que de verdad haya pasado tanto?
El tiempo pasa volando y a mí me ha ido quedando como un huequito vacío de no escribir en este sitio... Aunque tampoco es que haya estado de brazos cruzados.
Hace dos meses acababa de empezar el verano, y parece que fue hace una semana. No me esperaba que "ya" fuera "ya", no sé si me explico. Y ya queda menos para empezar el segundo curso de teatro y el primero de universidad...
Sin embargo, por ahora no estoy nerviosa. Me da la sensación que aún queda mucho para eso, aunque soy consciente de que entonces pensaré mi típico "¡¿YA ES HOY?!", y pensaré que el tiempo se me viene encima y que parece que me quiere atropellar.
Cambiando de tema, hoy quizás debería de hablar de las vacaciones, de lo que he aprendido y pensado... Pero no me siento lo que se dice inspirada.
Acabo de llegar de unas vacaciones en familia en Fuerteventura, y lo único que oigo es el partido Barça-Madrid por la tele, cosa que no ayuda mucho a la reflexión, y en realidad estoy cansada.
Ahora toca "re-conexión" con el mundo, ya que estar en una isla como esa, sin comunicarme con nadie y sin obligaciones hace que uno se olvide de todo.
Sin embargo, este relax me ha dado unas ganas enormes de escribir otro tipo de cosas, y creo que me pondré a ello. No creo que esos textos vean nunca la luz, pero algo he empezado y creo que he encontrado otra manera de expresar otro tipo de cosas.
Sin embargo toca decir, repetir y reafirmar que extrañaba este sitio. Quizás no tenga mucho sentido tener apego a un simple archivo online de mis desvaríos varios, pero no puedo evitar pensar que he encontrado una casa para mis ideas, como ya dije. Y aquí me siento segura y acogida.
También he estado pensando en postear aquí algunas fotos de mis vacaciones. Admito que la idea viene de Silvia, que comentó la idea de un blog de fotografía.
En mi caso no sería tanto como eso, pero creo que quiero compartir también ese trozo de mí que se esconde tras la cámara. Es otra manera de mostrar cómo veo el mundo.
Esta entrada es más de reencuentro que de otra cosa, de reencuentro con el blog y con la idea de poder poner en palabras mis pensamientos. De reencuentro con algún lector si queda, y de reencuentro con estar en casa.
Mañana, con la mente más clara, ya me pondré manos a la obra, ya que tanto tiempo sin escribir hace que tenga la cabeza llena de ideas que necesito sacar.
Me despido ya, con una sonrisa en la boca y la tranquilidad de estar de nuevo aquí.
¡De vuelta al mundo real!
Bueno, aquí estoy, ¡de vuelta al mundo real!
Si a alguien le importa, ¡perdón por la falta de actualización estos días!
Este fin de semana no he escrito porque he tenido la suerte de hacerme un cortísimo (en serio, para mí ha sido extremadamente corto) viaje a Bilbao. Y he tenido la suerte también de contar con un pobre desdichado que me ha alojado, me ha llevado de "turismo" y me ha aguantado tooooooodo el tiempo ¡pobrecito!
Además he asistido al Fant, una sesión de cortos en la Alhóndiga, de fantasía/terror que me ha gustado bastante, he conocido un poco la gente, el ambiente de allí, y tengo que decir que me ha gustado muchísimo todo. Vamos, me ha dado muchísima pena tener que volverme tan pronto.
Así que ya estoy en Madrid, después de cinco horas de viaje, aproximadamente, alucinando por la ventana de ver estos paisajes, ya que no suelo hacer viajes largos por tierra, y menos por la península... Escribiendo en el bus, y haciendo mis deberes de inglés, e intentando recordar todos los momentitos que me han encantado del viaje.
Sinceramente, me he quedado con ganas de más y espero volver. Y por supuesto, recomiendo ir. Además, es genial salirse durante un fin de semana de la rutina y conocer algo nuevo. ¡Pena que dependa tantísimo del dinero!
Pero a veces hace falta despejarse un poco, y esto ha ayudado a disfrutar al fin de un fin de semana sin estar rallada, preocupada, blablablabla....Así que, nada, me dispongo a actualizar el blog para quedarme tranquila y poder ponerme a ensayar un poco.
¡Gracias por leer!
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